
Este mes, celebremos Chile a través de sus libros.
Descubre una gran selección de obras nacionales, desde voces fundamentales de nuestra literatura hasta nuevas miradas que renuevan nuestra identidad y memoria.
Lemebel. La belleza de una literatura feroz.
Santiago de Chile, 1986: la Loca del Frente se ve envuelta en los planes políticos de Carlos, un joven del Frente Patriótico Manuel Rodríguez que trabaja en el atentado a Pinochet. El escenario es exactamente el del año que pudo ser decisivo, pero no lo fue: las protestas, los neumáticos humeando en las calles de la capital, los apagones, los boleros, rancheras y baladas de la época; el dictador lidiando con sus fantasmas y con su mujer, Lucía, encaprichada con los últimos modelos de Nina Ricci.
«Tengo miedo torero» es el verso de una antigua canción interpretada por Sara Montiel y la única novela escrita por Pedro Lemebel. Consagrada como una de sus obras imprescindibles, narra la imposible historia de amor entre una entrañable loca vieja y un joven guerrillero.
Cualquiera que conozca la historia reciente de Chile sabe cómo terminó la operación del Frente Patriótico Manuel Rodríguez contra el dictador, eso ya no importa. Tengo miedo torero es la balada/cueca de la más grande y hermosa derrota del mundo, una que se eleva sobre las victorias de los uniformes, los fusiles y la muerte, una que nos hace comprender todo el bien y todo el mal que le da luz a la vida de una generación de valientes que no se volvió a apagar jamás.
Alana S. Portero
Clásicos de la literatura chilena.
Bajo tierra y bajo sol, la vida se organiza en torno a la explotación y sus límites. Los cuentos reunidos en Sub terra y Sub sole —publicados entre 1904 y 1907—, exponen con una intensidad pocas veces igualada la resistencia de quienes habitan los márgenes del progreso. Desde las minas de carbón hasta los paisajes rurales, Baldomero Lillo construye escenas donde la injusticia se vuelve tangible; una mirada introspectiva de un país que parece hundirse en el olvido
La mujer detrás de nuestra Independencia, una testigo de la formación de la República.
La leyenda femenina de nuestra Independencia, quien pagó el precio de ser Carrera. En sus más de ochenta años de vida, Javiera Carrera fue protagonista y testigo de los hitos más relevantes de la formación de nuestra república: la gesta independentista, la rivalidad entre su hermano José Miguel y Bernardo O’Higgins, la creación de las primeras instituciones, los gobiernos conservadores, la influencia de Diego Portales y las luces de la Sociedad de la Igualdad. Más que la mujer que bailaba la resbalosa –como reza la canción– o que bordó la primera bandera patria, doña Javiera fue una mujer enteramente comprometida con la causa patriota, ya sea organizando tertulias en su casa, animando a otras mujeres a participar o dando directrices sobre los pasos a seguir de los líderes carreristas. Rebelde y determinada, Javiera Carrera sufrió también la tragedia de su apellido, viviendo el destierro por más de diez años y viendo morir a sus hermanos, para luego convertirse en la defensora de su legado. En este fascinante relato histórico, Soledad Reyes nos cautiva con este personaje que ha alcanzado el estatus de leyenda, pero también nos ilustra sobre el origen de nuestra nación, dando voz a sus protagonistas e hilvanando los hechos sin sesgos, iluminando la difícil tarea de comprender y reflexionar sobre nuestro pasado.
Alberto Fuguet

Ana María Stuven

Arelis Uribe

Daniela Améstica

Daniela Catrileo

Enrique Inda

Eric Goles

Eugenio Tironi

Félix Vega Encina

Francisca Solar

Francisco Ortega

Irene Padilla
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Javiera Tapia

José Joaquín Barañao

Juan Pablo Luna

Manuel Vicuña

María José Ferrada

Pablo Neruda

Patricia Truffello

Pedro Lemebel

Rodrigo Cid

Sergio Jara

Soledad Reyes