
Destino: Ushuaia Una madre, un hijo y los archivos de una desaparición
Leticia Lucero es un vendaval que se niega a ser doblegado por el pasado. Desde San Luis, Argentina, llegó a Chile, al suburbio santiaguino de Maipú, donde abrió una farmacia y buscó construir una vida para ella y su hijo. Bruno es una antena a la que le afecta todo. Escribe, va a talleres literarios y tiene un blog que nadie lee. Mientras Leticia prefiere no mirar hacia atrás, a Bruno le cuesta enfrentarse al futuro. Una madre con un hijo particular. Un hijo con una madre distinta.
A través de un caleidoscopio de voces —testimonios, entradas de blog, notas periodísticas, recuerdos familiares y cuentos—, Ushuaia nos conduce a un verano en la provincia argentina, a fines de los 70, al Festival de Viña de 1985 y a los comienzos del siglo XXI, cuando la tecnología abre posibilidades, pero aún no ha alterado la existencia. Cautivante, erótica, ágil, tierna y oscura, por momentos cómica y ligera, esta es una novela emocionalmente precisa sobre dos destinos melodramáticos, sobre lo que se arrastra y no se dice, sobre finales y comienzos.
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Un “punto de lectura” no es solo un marcapáginas, sino un espacio, un instante, una ocasión donde la lectura —de libros, de gestos, de paisajes, de silencios— se convierte en viaje y en pregunta. A través de fragmentos, citas, recuerdos y asociaciones, la autora recorre la historia y los misterios de leer: desde la infancia y los primeros alfabetos, pasando por la oralidad, los diccionarios, los clubes de lectura, los talleres, las bibliotecas, hasta los lenguajes secretos y las lenguas en peligro.
Entre puntos de lectura es un libro que cruza épocas, voces y territorios, y que invita a pensar la lectura como una experiencia múltiple, colectiva y personal, siempre inacabada. En sus páginas, la reflexión se entrelaza con la memoria, la crítica con la anécdota, y la literatura con la vida cotidiana. Soledad Bianchi nos convoca a leer el mundo y a leernos en él, a descubrir los hilos invisibles que unen textos, personas y culturas, y a preguntarnos —como los grandes lectores— por qué seguimos leyendo y qué significa, hoy, leer.
El punto de partida de este extraordinario trabajo de Soledad Bianchi —reconocida investigadora, crítica literaria y profesora universitaria— que es, a la vez, ensayo, crónica y collage, nos recuerda que cada lectura es un viaje, una conversación, una forma de estar —y de ser— en el mundo.
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«A partir del mes de septiembre del año pasado, no hice otra cosa que esperar a un hombre : que me llamara y que viniera a verme»; así empieza la historia sobre la pasión de una mujer culta, inteligente, económicamente independiente, divorciada y con hijos ya mayores, que pierde la cabeza por un diplomático de un país del Este «que cultiva su parecido con Alain Delon» y siente especial debilidad por la buena ropa y los coches aparatosos. Si el tema que da lugar a esta novela es aparentemente trivial, no lo es en absoluto la vida que lo alienta. Muy pocas veces antes se había hablado con tan descarnado descaro, por ejemplo, del sexo masculino o del deseo que idiotiza, que trastoca. La escritura aséptica y desnuda de Annie Ernaux consigue introducirnos, con la precisión de un entomólogo que observa un insecto, en el febril, extasiado y devastador desvarío que cualquier mujer —¿y cualquier hombre?—, en cualquier lugar del mundo, ha experimentado sin duda al menos una vez en su vida. |