Carlos López-Otín, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, es uno de los científicos españoles de mayor relevancia internacional. A lo largo de su carrera docente e investigadora ha trabajado en el Hospital Ramón y Cajal, en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, y en las Universidades de Lund (Suecia), Nueva York (EE. UU.), Harvard (EE. UU.), Oviedo (Asturias) y la Sorbonne (Francia). Su labor se ha centrado en el estudio del cáncer, del envejecimiento y de las enfermedades minoritarias, y ha permitido el descubrimiento de más de 60 nuevos genes humanos, así como el análisis de sus funciones en procesos normales y patológicos. También ha codirigido la contribución española al Consorcio Internacional de los Genomas del Cáncer, que ha descifrado el genoma de centenares de pacientes con cáncer y ha definido nuevas dianas terapéuticas en esta enfermedad.
Su labor científica se ha complementado con una activa labor de divulgación, habiendo escrito numerosos artículos, participado en múltiples entrevistas y debates y pronunciado alrededor de 500 conferencias en escuelas, institutos, hospitales, casas de cultura y centros sociales. Entre sus esfuerzos recientes destacan el descubrimiento de dos nuevos síndromes de envejecimiento acelerado; el hallazgo de nuevos genes causantes de autismo, muerte súbita y melanoma hereditario; la definición de las claves moleculares de la salud y del envejecimiento y las metaclaves del cáncer y del envejecimiento; la detección de bacterias prolongevidad; el diseño de estrategias de edición génica para el tratamiento del envejecimiento prematuro; la descodificación de las claves del rejuvenecimiento continuo de las medusas inmortales y la introducción de una nueva disciplina médica: la Geromedicina.
Asimismo, es autor de la Trilogía de la vida, cuyos libros La vida en cuatro letras, El sueño del tiempo y Egoístas, inmortales y viajeras se han traducido a varios idiomas. Además, sus ideas sobre las claves de la salud biológica y mental han quedado recogidas en su libro La levedad de las libélulas, que ha recibido una notable atención científica y social. Su último libro, La eternidad y un día más, es una oda a la educación y al respeto por los maestros capaces de guiarnos en la búsqueda de una vida con sentido.
López-Otín es miembro de la Academia Europea, de la Real Academia de Ciencias de España y de la Real Academia Nacional de Medicina, y doctor honoris causa por varias universidades españolas y extranjeras. Ha recibido numerosas distinciones nacionales e internacionales como el Premio Europeo FEBS de Bioquímica, el Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal, el Premio Rey Jaime I de Investigación, la Medalla de Oro Cajal y el Premio México de Ciencia y Tecnología. Sus trabajos han sido referenciados alrededor de 150.000 veces en la literatura científica y sus índices bibliométricos le sitúan como el científico español más citado en el campo de la Biología Molecular, el único entre los diez primeros de Europa, y el número 62 del mundo. También ha recibido diversas distinciones como la Medalla del Principado de Asturias; la Medalla de Oro de la Universidad de Oviedo; el Premio Aragón; los títulos de hijo adoptivo de Asturias, Oviedo y Salinas, y de hijo predilecto de Sabiñánigo (Huesca); el premio Heraldo a los valores humanos y, muy recientemente, el prestigioso premio Pensamiento Humanista. Finalmente, una plaza en Gijón, una calle en Salinas y otra en Oviedo portan su nombre, así como tres bibliotecas en Aragón y Asturias, un Instituto Universitario de Investigación Oncológica, varias becas de formación académica y un Centro de Atención a niños discapacitados llevan su nombre.
Recientemente, el rey Felipe VI le ha concedido el título nobiliario de Marqués del Castillo de Lerés por su profundo compromiso científico, educativo y social a lo largo de toda su vida.