La ciencia natural del hombre
es conocido hoy como el «manuscrito de Rusia» porque, aunque el plan general de la obra ya estuviera esbozado cuando Konrad Lorenz ocupaba en Königsberg la cátedra Immanuel Kant, de hecho lo redactó en durísimas condiciones durante los años 1944-1948 en que estuvo prisionero en los campos de trabajo de Kírov y Eriván, en la URSS. Lo escribía sobre papel...










