Juro por mi honor hacer lo imposible por: ser el mejor siendo el peor, molestar y dar la lata a unos y divertir a otros; no dejar de maquinar bromas y probar que el mundo es mucho más divertido vuelto del revés. Pues soy un bromista y bromas es lo que sé hacer.
Miles Murphy vivía cerca del mar y gozaba del título de mejor bromista de toda la ciudad. Por eso no salta de alegría ahora que debe...










