En la comisaría madrileña donde trabaja, Andrea está asignada a la unidad de violencia doméstica, donde se ha especializado en un cometido particular: representar el papel de víctima en las reconstrucciones de asesinatos ante jueces y acusados. Su fortaleza emocional se pone a prueba, sin embargo, ante un suceso íntimo que trastoca la frágil serenidad de su vida privada. A su hijo Lucas le...






















