Teo y Clamor son compañeros de juegos y estudios ; apenas tienen, no obstante, nada en común. El primero se impone al otro con la natural crueldad adolescente con la que los espíritus fuertes dominan a los más débiles. Clamor es un soñador, un alma contemplativa, temerosa y sensible ; Teo, en cambio, es un jugador que ve la realidad como un campo de fuerzas donde hay que apostar para...




















