Rubem Fonseca, el genial autor que en la década de 1950 fuera policía de uniforme y pistola al cinto en las zonas más peligrosas de Río de Janeiro, alguna vez declaró que no era necesario ser inteligente y bondadoso para escribir; y, sin embargo, él es, además de brillante, un personaje sencillo, amable y generoso, querido por el público lector y por sus colegas del mundo literario.
Este...












