El narrador de esta audaz novela sigue a un caminante anónimo por la ciudad y, como él, graba y observa lo que surge a su paso para componer un registro exhaustivo de cuanto sucede en las calles. A lo largo de este recorrido inventa historias, conoce a personajes, vislumbra una silueta que lo obsesiona en un café de Madrid o en un banco en Nueva York. El narrador y su reflejo son una sombra de...




























