¿Quién no se ha imaginado alguna vez siendo su propio jefe? Mucha gente piensa que aquellos que dirigen un pequeño negocio disfrutan de una posición envidiable: ser su propio jefe, independiente, capaz de ser flexible, de concentrarse en las cosas que le interesan, de organizarse los asuntos a su manera. Pero la realidad es a menudo completamente distinta: el papeleo, la administración, la...






