Lisbeth Salander cumple condena en la cárcel de Flodberga, en la que intenta a toda costa evitar cualquier tipo de conflicto con el resto de las presas. Cuando Lisbeth se convierte en la protectora de la joven bengalí que ocupa la celda vecina, la peligrosa líder de las internas la coloca en su punto de mira.
Holger Palmgren visita a Lisbeth y le explica que ha recibido una serie de documentos...





















