Reconocía La trama celeste, su primer libro de cuentos, como una posta de graduación, como el primer libro con el que dejó, según sus palabras, «de eludir la responsabilidad». Desde entonces, hasta su último libro de cuentos, conservó la curiosidad y el espíritu experimental del principio, ensayando versiones de su método personal de lectura del mundo. La variación es asombrosa. Hay...












