Parece ya muy antigua la leyenda del hombre que sale un día de casa a buscar tabaco y decide no volver. No obstante, se remonta tan sólo a 1960, año en que el mundo conoció al inefable Harry Angstrom, "Conejo", cuyas peripecias empiezan a contarse en esta novela, cuando, sin razón aparente, abandona mujer e hijo, su modesta condición de vendedor de MagiPeels y el recuerdo de sus días como...









