El 1 de agosto de 1937, un desfile lleno de banderas rojas cruza París: es el cortejo fúnebre que sigue a Gerda Taro, la primera fotorreportera muerta en un campo de batalla. No había cumplido aún veintisiete años. André Friedmann, su expareja, y con quien Taro «creó» al mítico fotógrafo Robert Capa, en primera fila, está destrozado. Entre los asistentes se encuentran otros amigos de...











