Escritos en un estilo exquisito y depurado, los relatos que conforman Los perros y Las aventuras singulares son dos magníficas propuestas eróticas en apariencia incompatibles, radicalmente distintas entre sí, pues ofrecen dos caras de un tema poco abordado por la literatura: el del deseo no colmado, que genera a su vez aún más deseo. Así, mientras en Los perros se describen escenas...








