Catedrático de Historia de América Latina en la Universidad de Bolonia y director del máster en Relaciones Internacionales Europa-América Latina de esa universidad. La suya es una de las voces más escuchadas en temas relacionados con el cruce entre poder político y eclesiástico y populismo en el continente, con especial foco en la Argentina; entrevistado habitual en programas políticos, sus artículos se publican habitualmente en los diarios Clarín y La Nación. Entre sus obras, se destacan Del Estado liberal a la nación católica. Iglesia y Ejército en los orígenes del peronismo 1930-1943; Perón y el mito de la nación católica; Historia de la Iglesia argentina; Historia de América Latina. De la Colonia al siglo XXI; La internacional justicialista; Fidel Castro, el último rey católico; El populismo jesuita y El Papa, el peronismo y la fábrica de pobres.
Diez años de papado: la relación de Francisco con el peronismo y la política argentina.
El 13 de marzo de 2013, Jorge Mario Bergoglio se transformó en el Papa Francisco y ya cumplió diez años como cabeza de la Iglesia católica. Una década larga, en la que matizó sus tareas ecuménicas de sumo pontífice con una agenda más acotada pero igualmente intensa: una intervención cons-tante en la política argentina. No visitó el país en sus años de papado (e hizo de la amenaza de viaje un ritual apremiante), y sin embargo nunca antes había estado tan involucrado en la escena local, velando por los intereses de la “nación católica”.
Loris Zanatta, especialista en temas relacionados con la Iglesia y el poder, repasa aquí la década de Francisco desde el prisma de sus mensajes a la clase política argentina, sus admoniciones, sus alegrías y sus silencios. Su tirantez “peronista de Perón” con las tendencias revolucionarias, su oposición a cualquier traza de liberalismo o secularismo, su rol en el establecimiento del cuarto kirchnerismo y su escape a la hora del naufragio del experimento. “Dado que la herencia religiosa es el punto de fusión entre nacionalismo y catolicismo –dice el autor–, no hay que sorprenderse de que el ‘pueblo mítico’ de Bergoglio y el pueblo peronista se asemejen como dos gotas de agua: ¡son el mismo pueblo!”.
El 13 de marzo de 2013, Jorge Mario Bergoglio se transformó en el Papa Francisco y ya cumplió diez años como cabeza de la Iglesia católica. Una década larga, en la que matizó sus tareas ecuménicas de sumo pontífice con una agenda más acotada pero igualmente intensa: una intervención cons-tante en la política argentina. No visitó el país en sus años de papado (e hizo de la amenaza de viaje un ritual apremiante), y sin embargo nunca antes había estado tan involucrado en la escena local, velando por los intereses de la “nación católica”.
Loris Zanatta, especialista en temas relacionados con la Iglesia y el poder, repasa aquí la década de Francisco desde el prisma de sus mensajes a la clase política argentina, sus admoniciones, sus alegrías y sus silencios. Su tirantez “peronista de Perón” con las tendencias revolucionarias, su oposición a cualquier traza de liberalismo o secularismo, su rol en el establecimiento del cuarto kirchnerismo y su escape a la hora del naufragio del experimento. “Dado que la herencia religiosa es el punto de fusión entre nacionalismo y catolicismo –dice el autor–, no hay que sorprenderse de que el ‘pueblo mítico’ de Bergoglio y el pueblo peronista se asemejen como dos gotas de agua: ¡son el mismo pueblo!”.